La organización Hamás informó haber entregado únicamente cuatro de los 28 cuerpos de rehenes fallecidos que mantenía en su poder, generando una nueva ola de tensión en Medio Oriente. Los restos corresponden, según fuentes del grupo, a Guy Illouz, Yossi Sharabi, Bipin Joshi y el capitán Daniel Perez.
Autoridades israelíes confirmaron que la identificación oficial podría tardar hasta 48 horas, debido al estado de los cuerpos y la necesidad de realizar pruebas de ADN. La Oficina del Primer Ministro de Israel expresó su “profunda decepción” por el incumplimiento del acuerdo pactado, mientras familiares de las víctimas realizaron protestas frente al Parlamento.
La entrega parcial fue interpretada como un gesto de resistencia política por parte de Hamás, en un contexto de negociaciones estancadas con mediadores internacionales. Israel, por su parte, advirtió que retomará las operaciones militares si el grupo no cumple con la totalidad del compromiso asumido.
La ONU y la Cruz Roja Internacional pidieron moderación a ambas partes y reclamaron respeto por los acuerdos humanitarios. Sin embargo, fuentes diplomáticas reconocen que el diálogo se encuentra en un punto crítico.
Este nuevo incumplimiento amenaza con entorpecer los esfuerzos por alcanzar un cese de fuego duradero y pone de relieve las dificultades para garantizar la protección de civiles en la región.

