El director de Nucleoeléctrica Argentina, Demian Reidel, presentó su renuncia en medio de acusaciones por presuntas irregularidades en contrataciones y denuncias vinculadas a posibles sobreprecios.
La salida se produjo tras fuertes cuestionamientos internos y una creciente polémica pública en torno a la gestión de la empresa estatal. Reidel también cumplía funciones como asesor del presidente, lo que le dio mayor visibilidad a la situación.
Antes de su renuncia, ya se habían producido desplazamientos de funcionarios cercanos a su gestión, en el marco de auditorías y revisiones administrativas.
El directorio de la compañía designó a un reemplazante de manera provisoria mientras continúan las investigaciones para determinar si existieron responsabilidades penales o administrativas.

