En los últimos días comenzaron a reflejarse en góndolas nuevos incrementos de precios que rondan el 8% y el 10% en distintos productos de consumo masivo. Las subas alcanzan principalmente a alimentos, artículos de limpieza y productos de primera necesidad.
Comerciantes explican que los aumentos responden a actualizaciones de listas de precios enviadas por proveedores, en un escenario de alta volatilidad y reacomodamientos tras la desaceleración inflacionaria de meses anteriores. Sin embargo, consumidores advierten que el impacto en el bolsillo es inmediato y complica la planificación familiar.
El comportamiento de los precios en supermercados será clave para el índice de inflación del mes en curso, en un contexto donde el Gobierno busca consolidar la tendencia a la baja, aunque todavía con fuertes tensiones en el consumo.

