El Gobierno nacional decidió desplazar a Carlos Frugoni luego de que se conociera que había omitido declarar siete propiedades en Miami en su declaración jurada patrimonial.
El caso salió a la luz en los últimos días y generó cuestionamientos sobre la transparencia en la gestión pública y los mecanismos de control sobre los funcionarios.
Tras la difusión de la información, se resolvió su salida del cargo, en un intento por descomprimir la situación y marcar una postura frente a este tipo de irregularidades.
El episodio suma un nuevo capítulo a las discusiones sobre ética pública y la necesidad de reforzar los controles en la administración estatal.

