Un hecho de extrema violencia conmociona a la provincia de Chaco, donde un efectivo policial asesinó a su padre y a su expareja.
Tras los ataques, el hombre tomó como rehén a su hijo, lo que derivó en un operativo de seguridad para intentar controlar la situación.
El episodio generó fuerte impacto en la comunidad y reavivó el debate sobre el acceso a armas y los controles dentro de las fuerzas de seguridad.
Las autoridades investigan las circunstancias del hecho y el estado del menor.

