El Gobierno nacional intentará avanzar en el Senado con la derogación de la Ley de Etiquetado Frontal, una medida que ya genera debate dentro del ámbito político y empresarial.
La iniciativa impulsada por el oficialismo apunta a modificar el sistema de octógonos negros en alimentos y bebidas, implementado para advertir sobre excesos de azúcares, grasas y sodio en los productos.
En el Senado, sectores dialoguistas mantienen una postura cautelosa y analizan el impacto que podría tener una eventual eliminación de la normativa. Mientras tanto, desde organizaciones de salud y defensa del consumidor ya comenzaron a expresar su rechazo ante la posibilidad de dar marcha atrás con la ley.
La discusión promete sumar tensión política en las próximas semanas y podría convertirse en uno de los debates más fuertes del Congreso.

