El ingreso necesario para obtener un préstamo destinado a la compra de una vivienda varía según el banco, la tasa de interés y el plazo de financiación elegido.
El regreso de los créditos hipotecarios volvió a despertar el interés de quienes buscan acceder a la vivienda propia. Sin embargo, uno de los principales requisitos sigue siendo demostrar ingresos suficientes para afrontar las cuotas mensuales.
En el caso de un préstamo de US$75.000, los ingresos exigidos dependen de las condiciones de cada entidad financiera, aunque en la mayoría de los casos es necesario acreditar un salario que permita que la cuota no supere entre el 25% y el 30% de los ingresos familiares.
Los bancos también evalúan la estabilidad laboral, el historial crediticio y la capacidad de pago de cada solicitante. Además, muchas entidades permiten sumar ingresos con el cónyuge o conviviente para ampliar el monto del crédito y mejorar las posibilidades de aprobación.
Con la reactivación de las líneas hipotecarias, el mercado inmobiliario espera un mayor movimiento durante los próximos meses, impulsado por quienes buscan financiar la compra de su primera vivienda.

