El vocero presidencial reconoció el error y aseguró que no implicó gastos para el Estado.
El vocero presidencial, Manuel Adorni, se refirió públicamente a la polémica generada por el viaje de su esposa y reconoció que se trató de “una pésima decisión”. No obstante, aclaró que la situación no implicó erogación de fondos públicos.
Las declaraciones se dieron luego de cuestionamientos surgidos en redes sociales y en distintos sectores políticos. Ante la repercusión, Adorni decidió brindar explicaciones y asumir el costo político del episodio.
“El viaje no generó gasto para el Estado”, sostuvo el funcionario, quien insistió en que fue un error de criterio personal y no una irregularidad administrativa.

