La Asamblea General de las Naciones Unidas aprobó una resolución que reconoce al comercio transatlántico de esclavos como “el crimen más grave contra la humanidad”. Sin embargo, la Argentina votó en contra de la iniciativa, según informaron agencias internacionales.
El proyecto fue impulsado por países africanos y contó con amplio respaldo. La delegación argentina argumentó reparos conceptuales respecto a la jerarquización de delitos históricos y sus posibles implicancias jurídicas.
La votación generó repercusiones en el plano diplomático y volvió a poner en debate la posición del país en foros multilaterales.

