El ministro de Economía, Luis Caputo, enfrenta una reunión clave esta semana con el Fondo Monetario Internacional (FMI) para intentar destrabar la segunda revisión del acuerdo de facilidades extendidas, un paso que permitiría liberar aproximadamente US$ 1.000 millones adicionales al país.
El programa, firmado hace un año por unos US$ 20.000 millones, ya logró la primera revisión que aportó cerca de US$ 2.000 millones, pero la segunda evaluación se frenó por incumplimientos en la meta de acumulación de reservas del Banco Central.
Caputo viajará a Washington la próxima semana para participar de las Reuniones de Primavera del FMI y el Banco Mundial, acompañado por parte del equipo económico. El objetivo principal es cerrar el proceso técnico y elevarlo al directorio del organismo, paso necesario para que se apruebe el desembolso.
El contexto internacional —con tensiones geopolíticas y volatilidad en los mercados— complica la negociación, pero desde el Gobierno confían en que un acuerdo próximo permita consolidar la relación con el organismo y dar señales de respaldo financiero, algo clave para la economía nacional.

