La muerte de un niño de 10 años en Catamarca puso el foco en la Naegleria fowleri, un microorganismo que vive en determinados ambientes de agua dulce cálida y puede provocar una infección cerebral extremadamente grave.
La muerte de un niño de 10 años en Fiambalá, Catamarca, volvió a generar preocupación por la denominada ameba comecerebros. El menor sufrió una meningoencefalitis amebiana primaria, una infección poco frecuente que puede afectar el cerebro y presentar una evolución rápida. Tras el caso, se dispuso la clausura preventiva de un complejo termal mientras se investiga dónde ocurrió la exposición.
El microorganismo responsable, conocido científicamente como Naegleria fowleri, es una ameba que puede desarrollarse en aguas dulces cálidas, como lagos, lagunas, ríos y algunas aguas termales. También puede aparecer en ambientes acuáticos con condiciones inadecuadas de mantenimiento o desinfección.
Aunque la enfermedad es excepcional, su gravedad hace que la detección temprana resulte fundamental.
Cómo ingresa al organismo
La infección se produce cuando el agua contaminada entra por la nariz. Esto puede suceder al nadar, bucear o sumergir la cabeza en aguas donde se encuentra el microorganismo.
Una vez dentro de las fosas nasales, la ameba puede desplazarse hacia el cerebro a través del nervio olfatorio y desencadenar una inflamación severa.
La enfermedad no se transmite de persona a persona ni se contrae por beber agua contaminada. La vía de ingreso asociada a esta infección es la nasal.
Cuáles son los síntomas
Las primeras manifestaciones suelen aparecer aproximadamente cinco días después de la exposición, aunque pueden comenzar entre uno y doce días. Entre los síntomas iniciales se encuentran el dolor de cabeza, la fiebre, las náuseas y los vómitos.
A medida que el cuadro avanza, pueden aparecer rigidez en el cuello, confusión, convulsiones y alteraciones de la conciencia. La rapidez de la evolución puede dificultar el diagnóstico, ya que las primeras señales se parecen a las de otras enfermedades.
Qué medidas ayudan a prevenirla
El riesgo de infección es muy bajo, pero se recomienda evitar que el agua dulce potencialmente contaminada ingrese por la nariz. También es importante respetar las advertencias sanitarias y no utilizar instalaciones acuáticas clausuradas.
Ante fiebre, dolor de cabeza intenso, vómitos o rigidez de cuello después de una exposición a aguas dulces cálidas, se debe buscar atención médica inmediata e informar sobre el antecedente.
La investigación sanitaria del caso ocurrido en Catamarca permitirá determinar las circunstancias de la exposición y establecer las medidas preventivas correspondientes.

