Coronavirus: Así se preparan para volver las actividades que no fueron habilitadas

Tras casi 60 días con las persianas bajas y pocas expectativas de venta, locales de rubros como joyerías, relojerías, anticuarios, bijouterie, mueblerías y concesionarias de autos y motos pudieron reabrir sus puertas la última semana tras las medidas tomadas por el gobierno de la Ciudad de Buenos Aires relacionadas con la flexibilización del aislamiento ante la pandemia de coronavirus.

Mientras que muchos comercios como indumentaria y calzado e incluso otros sectores como gimnasios, paseadores de perros, locales bailables, salones de fiestas y personal doméstico, aún esperan la habilitación.

Con los protocolos necesarios y adaptándose a las medidas impuestas, muchas joyerías de la calle Libertad, en el centro porteño, abrieron sus puertas por primera vez desde el inicio de la cuarentena. También abrieron algunos comercios minoristas de cercanía, con el formato “para llevar” en locales gastronómicos y las ferias barriales, aunque aún permanecen inhabilitados rubros como indumentaria y calzado.

Así mismo, desde este sábado, quedaron habilitadas las mudanzas dentro del ámbito porteño únicamente los fines de semana, tal como ya fuera anunciado por el jefe de gobierno porteño, Horacio Rodríguez Larreta. Entre los negocios que todavía están cerrados, se encuentran los de indumentaria (ropa y confección, lencería) y calzados; los vinculados a cuidado personal como peluquerías, manicurías, spa, pedicurías, masajes; de deportes y esparcimientos como gimnasios, polideportivos, salas de entrenamiento, salones de baile y fiestas, milongas, boliches y shoppings, grandes tiendas, galerías comerciales y otros, como los grandes centros de compras.

Calzado e indumentaria

“Hace cincuenta días empezamos con los manuales de procedimiento del comité de crisis de la Fecoba, que se generó a partir del día uno. Calzado e indumentaria entraría en el próximo DNU del Gobierno para habilitar más actividades, dijo Fabián Castillo, presidente de la Federación de Comercio e Industria de la Ciudad de Buenos Aires (Fecoba), que agrupa a 230 cámaras -170 nacionales- y 130.000 pymes.

“Por el tema de los contagios y de la proximidad, el rubro de indumentaria calzado todavía no fue habilitado. Esperamos que la próxima semana se pueda avanzar con la autoridades de la Ciudad”, agregó.

Castillo comentó que el problema de la Covid-19 es que cuando un cliente se prueba un calzado y en este contexto de temperaturas bajas, el virus queda en la prenda. En ese sentido, sostuvo que para el rubro textil, además de cumplir con el protocolo sanitario, proponen por un lado que la ropa de bebés y niños no tenga cambios.

“Estamos trabajando para que a partir de la semana que viene estos comercios puedan abrir. Este virus es gravísimo pero tenemos que reconstruir la actividad. Fecoba está ayudando al comerciante para que cuide al cliente. Todavía no terminamos el protocolo pero no es muy diferente a los que se están utilizando, esto es día a día”, dijo.

Asimismo, añadió que desde Fecoba están lanzando la plataforma de venta online “Estoy Cerca”, que cuenta con geolocalización y en la que los clientes pueden buscar por comercios por rubro y pagar con medios digitales. “Este mecanismo se va a convertir en el instrumento de salida ante esta situación”, destacó Castillo.

Personal de casas particulares

Si bien la actividad de las empleadas domésticas se flexibilizó en distintos puntos del país, no ha sucedido lo mismo en el Área Metropolitana de Buenos Aires (AMBA) considerando que según lo establecido por el Gobierno Nacional, continúa en la fase 3 del aislamiento social, preventivo y obligatorio.

“Los gobernadores han sacado decretos y los comité han hecho protocolos, están haciendo un paulatino regreso a las tareas en distintos puntos del país. En la Ciudad de Buenos Aires todavía no hay habilitación para poder trabajar, salvo las cuidadoras, que son trabajos esenciales en todo el país”, afirmó Carlos Brassesco, apoderado de la Unión Personal Auxiliar de Casas Particulares (Upacp).

De acuerdo a Brassesco, a las empleadas que están en blanco en línea generales les están pagando sus empleadores, pese a que no están yendo a trabajar como consecuencia de la cuarentena. “Tienen un cumplimiento en el cobro del salario del 75%. Hay variantes porque le han queriendo descontar el bono de Anses de 10.000 pesos o descontar días. En cambio, en el caso de las trabajadoras no registradas solo están cobrando cerca de un 25 por ciento”, detalló.

En este sentido, sostuvo que desde la Unión Personal Auxiliar de Casas Particulares configuraron protocolos, uno para empleadores y otro para empleados y recomendaciones para el retorno seguro al trabajo. “Son pautas básicas tanto para empleadores como para empleados, han pasado por el gremio y el Ministerio de Trabajo”, comentó el dirigente. 

En tanto, destacó que en el gobierno de la Ciudad no tienen intención de flexibilizar a corto plazo el permiso para que el personal de casas particulares puedan volver a trabajar.

“Si bien una gran mayoría de las empleadas domésticas cobraron el bono de $10.000, es verdaderamente preocupante la situación. Por su puesto le damos contención, las asesoramos pero lógicamente es algo preocupante porque hay un deterioro creciente y gente que no tiene plata en el bolsillo”, planteó.

Paseadores de perros

El Sindicato de Trabajadores Caninos (STC), que agrupa a paseadores, peluqueros caninos y adiestradores de todo el país continúa el reclamó a las autoridades del Ministerio de Trabajo que contemplen la posibilidad de considerarlos trabajadores esenciales de manera que puedan colaborar con el aislamiento.

Matías Tomsich, secretario general del sindicato, dijo a Infobae que por cada paseador hay 15 clientes que se quedan en sus casas ya que no tienen que sacar a sus mascotas. Asimismo, destacó que el permiso para trabajar le daría un alivio económico a un sector que no tiene ingresos desde que se decretó la cuarentena el 20 de marzo pasado.

“Los sueldos se han visto muy deteriorados pese a que a través de una campaña solidaría impulsada por el gremio muchos han recibido la colaboración de varios empleadores. Solicitamos que el gobierno de la Ciudad pueda considerar la reapertura de esta actividad”, manifestó el secretario general del gremio.

En ese sentido, remarcó Tomsich: “la actividad laboral que ejercemos va en consonancia con el objetivo del aislamiento social preventivo y obligatorio, ya que facilitaría que los distintos grupos de riesgo puedan seguir permaneciendo en sus casas”.

Gimnasios

La Cámara de Gimnasio de la Argentina también trazó un protocolo sanitario que fue girado a las autoridades nacionales con el objetivo de poder volver a la actividad presencial y evitar cierres y pérdidas de puestos de trabajo.

 “La situación de los gimnasios es crítica, hay 8.000 establecimientos en el país que emplean alrededor de 80.000 personas. Hay pequeños y medianos emprendimientos, la gran mayoría locales alquilados con promedio de diez empleados por cada unidad y con cero ingresos y sin espalda para afrontar la situación”, afirmaron desde la Cámara de Gimnasios.

En ese sentido, sostuvieron en la entidad: “la gran mayoría de los gimnasios que cobran el mes a mes son los que tienen mayores dificultades, y aquellos que tienen abonos anuales ya los cobraron y ese dinero ya lo invirtieron en equipamiento».

La metodología que están implementando algunos gimnasios para tener ingresos es la de alquilar cintas, bicicletas fijas, e instrumental de entrenamiento a los socios para poder afrontar el pago de salarios.

Locales bailables

Los boliches fueron uno de los primeros negocios en cerrar en la Ciudad y seguramente serán los últimos en reabrir por las características que tienen y el despliegue de personas en espacios reducidos.

Gustavo Palmer, vocero de la Cámara de locales bailables de la provincia de Buenos, que representa alrededor de casi 3.200 discotecas dijo: “lo primordial en medio de la pandemia de coronavirus de la Covid.19 es la salud, pero el sector está atravesando un período de singular incertidumbre”.

Y si bien Palmer reconoció que algunos propietarios de locales buscan reconvertir los locales en minimercados, lugares para el comercio o como espacios de aislamiento, la gran mayoría se mantienen con las puertas cerradas a la espera poder avanzar con protocolos y medidas que el Gobierno disponga.

Ante ese escenario de incertidumbre, Palmer agregó: “los locales siguen pagando tarifas de servicios con los mismos valores que antes que comenzara la pandemia. Los servicios de luz, gas y agua, tanto en abril como en mayo, llegaron con el mismo valor que en marzo cuando estaban los locales abiertos”, cuestionó.

Además, Palmer se inquietó porque los dueños de locales bailables no están pudiendo acceder a los créditos para pagar sueldos. “Pretendemos que nos hagan más fácil la transacción y no tan burocrático el crédito, es la ayuda para pagar salarios, no pedimos más”, dijo.

Y manifestó: “Hay muchos empresarios, más chicos, que no llegan y están cerrando puertas, están transformando la discoteca en verdulerías y no hay que llegar a esa instancia porque no pueden subsistir más de dos meses. Necesitamos una baja de impuestos y que no nos ahoguen con la parte impositiva porque se están quedando 3.200 familias sin trabajo”.

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